Ya no estaré detrás de ti cuando te caigas, pero no creo sinceramente que te haga falta. No seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas, no seguiré quemando noches frente a tu puerta. Ya no estaré para cargarte sobre mi espalda, pero no creo sinceramente que te haga falta. Ya no escuchare cuando estes en una de esas noches depresivas, no creo que te haga falta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario