No era insensible, era un enorme hijo de puta. No le interesaba lo que me estaba pasando. Nunca le había interesado, había estado engañándome todo este tiempo. Miré su cepillo de dientes al lado del mío y lloré, lloré fuerte, gritando, queriéndome morir en aquel preciso instante.
Él merecia ver su sangre desparramada y a continuacion llorar envuelto en papel higienico hasta quedarse dormido a causa de los medicamentos, Él era quien realmente lo merecia.
Él merecia ver su sangre desparramada y a continuacion llorar envuelto en papel higienico hasta quedarse dormido a causa de los medicamentos, Él era quien realmente lo merecia.















