☮
domingo, 31 de octubre de 2010
Esa devoción permanente hacia sí mismo hace que no haya lugar en sus
prioridades
ni en su
mente
ni en sus
ganas
para
otra persona
(ni nombro al corazón porque todavía no estoy segura de que posea uno;
dato a confirmar
)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario